El capitán tiene este martes en el Monumental su última función con la camiseta argentina.

Lionel Messi disputa este martes 6 de octubre su último partido vistiendo la camiseta de la Selección Argentina en un amistoso internacional ante Benín en un exultante Monumental, en lo que se presenta como una verdadera fiesta que quedará en la historia.
El partido se juega desde las 20 horas, con televisación de TyC Sports y Telefe, pero el cronograma de la jornada prevé actividades desde las 17.30 horas y hasta la medianoche.
Luego del anuncio bomba de su retiro de la Selección, el astro rosarino aceptó la invitación de la AFA para despedirse dentro del campo de juego. Y si bien no participó de los primeros dos partidos de la fecha FIFA, se sumó a la convocatoria el fin de semana para completar sus últimas dos prácticas en Ezeiza.

Telefe y TyC Sports transmitirán el partido desde el Monumental a partir de las 20. Pero los fastos darán comienzo desde mucho antes. Y terminarán a medianoche, bastante después del ultimo giro de una pelota que el capitán de los campeones y bicampeones del mundo honró durante más de de dos décadas. Desde el mediodía y a la manera de los Mundiales, habrá un Fan Fest funcionando en el campo de deportes de la Ciudad Universitaria en el que se pasará el partido en una pantalla gigante, habrá shows musicales y actividades recreativas para todos aquellos que no lograron conseguir entradas (el estadio estará repleto) o no pudieron pagar sus elevados precios e igual desean vivir desde cerca una noche de emociones en continuado.
Hay treinta jugadores convocados por Scaloni para acompañar a Messi. Por lo que es posible que se formen dos equipos: uno integrado por quienes compartieron con “Leo” las dos últimas copas del mundo (Rodrigo de Paul, Nicolás Otamendi y Giovani Lo Celso fueron convocados especialmente para este partido, pero no para los dos anteriores) y otro con los nuevos valores que formarán la Selección a partir de ahora. La idea es que Messi sea el puente entre el pasado glorioso y el futuro por venir en una suerte de cambio de mando que clausure un ciclo virtuoso y abra otro lleno de esperanzas.