Adorni se habría mudado con su familia a una vivienda en zona norte por la que paga US$8.000 mensuales. Y, pese a haber dejado el Gobierno, continúa disfrutando de custodia y vehículos oficiales. La motosierra parece tener algunas excepciones.

Manuel Adorni dejó de ser jefe de Gabinete, pero aparentemente no dejó atrás todos los beneficios que rodeaban su paso por el poder. Según reveló el periodista Pablo Duggan, el exfuncionario se mudó junto con su familia a una vivienda de zona norte por la que estaría pagando nada menos que US$8.000 mensuales de alquiler, mientras continúa utilizando recursos del Estado que, en principio, deberían estar asociados a las funciones de un funcionario en actividad.
La información difundida por Duggan vuelve a poner al exvocero presidencial en el centro de una tormenta que ya acumula varios capítulos. Porque la cuestión no es solamente dónde vive Adorni ni cuánto cuesta su vivienda. El dato explosivo aparece cuando esos US$8.000 mensuales se combinan con la continuidad de la custodia oficial y el uso de vehículos del Estado después de su salida del Gobierno.
Se fue del cargo, pero el Estado quedó en la puerta
La continuidad de los recursos oficiales no es una especulación nueva. En los primeros días de julio ya había trascendido que Adorni seguía contando con custodia y vehículo oficial pese a no ocupar un cargo en el Poder Ejecutivo. La diputada Marcela Pagano llegó incluso a denunciar públicamente esa situación.
Pero la revelación de Duggan agrega una escena difícil de pasar por alto. El exjefe de Gabinete ya no está en el despacho más importante después del Presidente, pero sigue teniendo custodia y movilidad oficial mientras comienza una nueva etapa de vida familiar en una vivienda cuyo alquiler rondaría los US$8.000 mensuales.
Es una postal particularmente incómoda para un gobierno que construyó su identidad política alrededor de la austeridad, la motosierra y la denuncia permanente contra los privilegios de la llamada “casta”.