En medio de las recorridas del precandidato radical por el departamento, la Municipalidad de Villa Rumipal salió al cruce del dirigente opositor reivindicando la gestión de Martín Llaryora y destacando obras estratégicas de infraestructura en la región.
El reciente paso del precandidato a gobernador por la Unión Cívica Radical (UCR), Rodrigo de Loredo, por el departamento de Calamuchita encendió el debate político en la provincia. En el marco de su campaña titulada «Peromismo», el dirigente opositor realizó una serie de recorridas por distintas localidades utilizando una puesta en escena donde simula recibir llamados telefónicos de vecinos que denuncian la supuesta ausencia de respuestas por parte del Gobierno provincial.
La iniciativa, diseñada para instalar la narrativa de un Estado provincial desconectado de las necesidades de los cordobeses, obtuvo una rápida y contundente réplica desde el oficialismo.
«Acá sí atienden el teléfono»: La respuesta de Villa Rumipal
La Municipalidad de Villa Rumipal fue la encargada de abrir el fuego cruzado. A través de sus redes sociales oficiales, el Ejecutivo municipal publicó un mensaje directo bajo el lema «Acá sí atienden el teléfono», marcando un claro contraste con la premisa de la campaña radical.
El municipio utilizó esta plataforma para reivindicar la inversión provincial en la región, destacando específicamente el avance de la nueva rotonda de ingreso a Villa Rumipal. Según explicaron las autoridades locales, esta obra ejecutada por la administración de Martín Llaryora no solo es una pieza clave para la seguridad vial y el ordenamiento del tránsito, sino que también representa una apuesta estratégica para el turismo y la economía regional.
«Calamuchita tiene muchísimo para ofrecer. Y para seguir creciendo necesita gestión, inversión, obras y respuestas concretas. El Gobierno de la Provincia de Córdoba sí le atiende el teléfono a Calamuchita», sentenciaron desde el municipio.
El trasfondo de la disputa electoral
El intercambio refleja la intensidad del clima electoral que se vive en Córdoba. La obra pública, la conectividad y la presencia efectiva del Estado se han consolidado como los ejes centrales de la contienda entre el oficialismo provincial y la oposición radical.
Mientras De Loredo busca capitalizar las demandas de los vecinos con una puesta en escena crítica, el oficialismo redobla la apuesta utilizando los resultados de gestión como argumento de campaña. Este cruce de mensajes no hace más que confirmar que, a medida que se acercan los comicios, la batalla por el relato político en el territorio será uno de los escenarios más disputados de la provincia.