Luego de más de tres meses de guerra y bloqueo del Estrecho de Ormuz, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz y llevan calma a los mercados.

Estados Unidos e Irán anunciaron el domingo un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, la ruta más importante del mundo para el transporte de petróleo, y comenzaron a desandar de esta manera el camino para consolidar una desescalada en la guerra que iniciaron Washington y Tel Aviv con sus bombardeos sobre Teherán. La guerra impactó con fuerza en los precios del barril de petróleo, golpearon los Bolsas de todo el mundo y sumaron mucha incertidumbre a los mercados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el fin de semana que el paso marítimo vital para el mercado energético global volverá a operar con normalidad a partir del viernes, una vez que se formalice el entendimiento alcanzado entre ambas partes. La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el petróleo registró una caída cercana al 4% y los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo, y los principales mercados asiáticos abren con una fuerte suba en torno al 6%.
Según informó la agencia estatal iraní IRIB, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán confirmó que el acuerdo con Estados Unidos será firmado el viernes y agradeció a Qatar y Pakistán por su participación en las negociaciones. Desde Teherán sostuvieron que el entendimiento contempla el fin inmediato de las hostilidades y el levantamiento del bloqueo naval en la región.

Sin embargo, todavía persisten dudas sobre los alcances concretos del acuerdo y su implementación. Operadores marítimos y compañías energéticas siguen atentos a la situación de cientos de embarcaciones que permanecen afectadas por las restricciones impuestas durante el conflicto, así como al estado de las instalaciones de producción y exportación de hidrocarburos.
La posibilidad de una reapertura plena de Ormuz representa un alivio especialmente importante para las economías asiáticas, que dependen en gran medida del petróleo y el gas provenientes del Golfo Pérsico. Diversos gobiernos comenzaron a expresar públicamente su respaldo a la iniciativa y reclamaron que las negociaciones avancen hacia una solución duradera.

Donald Trump
Australia celebró el acuerdo y destacó que contribuye a restaurar la libertad de navegación en la zona. En la misma línea se pronunciaron autoridades de Nueva Zelanda y Turquía, que pidieron aprovechar la oportunidad para profundizar el diálogo diplomático.
Mientras tanto, el dólar operó con leves bajas frente a las principales monedas del mundo. Analistas atribuyeron el movimiento a la combinación de una mejora en el sentimiento de mercado y una caída de los precios de la energía, aunque advirtieron que la fortaleza reciente de la economía estadounidense podría limitar una corrección más profunda de la divisa.
Fuente: Minutouno