Los datos adelantados sobre actividad confirmaron un arranque débil para el segundo trimestre. De este modo, la recuperación que se vio en marzo no da muestras de sostenibilidad en el tiempo.

Mientras el Gobierno profundiza el recorte en el gasto público para sostener el equilibrio fiscal, debido a la caída de la recaudación, los primeros indicadores de actividad económica de abril empezaron a mostrar “rojos”: tales fueron los casos de los despachos de cemento, producción automotriz, patentamiento de autos y motos, y créditos bancarios privados. De este modo, la recuperación que hubo en marzo no muestra señales de sostenibilidad.
El gasto primario devengado cayó 5,7% interanual en términos reales y acumuló en el primer cuatrimestre una baja de 3,9% medido a precios constantes frente al mismo período del año pasado, según la medición de Analytica. De esta manera, más que compensó la caída de la recaudación en torno al 4% real.
“El ajuste genera las condiciones que hacen necesario más ajuste. No es un camino hacia el equilibrio sino un proceso procíclico que se retroalimenta. Revertir esto requiere un cambio en los fundamentos ideológicos del Gobierno de Milei: el Estado puede recortar gastos de manera exitosa si coordina una política económica razonable con el sector privado que genere una mejor dinámica productiva y garantice la provisión eficiente de los servicios e infraestructura pública indispensable”, señaló días atrás la consultora Epyca en un informe sobre las cuentas públicas.
Fuente: Ambito Financiero