La causa por presunto enriquecimiento ilícito que investiga a Manuel Adorni sumó un testimonio central en Comodoro Py: el hijo de una de las jubiladas que participaron en la operación del departamento de Caballito confirmó un acuerdo por fuera de la escritura y expuso una maniobra que profundiza las sospechas judiciales.

La investigación judicial que rodea el patrimonio de Manuel Adorni atraviesa uno de sus momentos más delicados. En las últimas horas, declaró ante la fiscalía el desarrollador inmobiliario Pablo Martín Feijoo, señalado como el verdadero arquitecto de la operación mediante la cual el funcionario adquirió un departamento en Caballito. Su testimonio no solo confirmó irregularidades ya bajo análisis, sino que incorporó un elemento explosivo: la existencia de un pago adicional en negro.
Según reconstruyeron fuentes judiciales, Feijoo reconoció que acordó con Adorni un pago extra de 65.000 dólares por fuera de la escritura, supuestamente destinado a cubrir gastos de refacción y evitar pérdidas en el negocio. Ese monto no figura en los papeles y, según el propio testigo, ni siquiera habría sido cancelado hasta el momento.
Una operatoria cada vez más difícil de explicar
El esquema de la compraventa ya venía generando fuertes sospechas en la fiscalía. El departamento había sido adquirido por dos jubiladas —Beatriz Viegas y Claudia Sbabo— por unos 200.000 dólares, con la intención de revenderlo tras una remodelación. Sin embargo, meses después fue transferido a Adorni por 230.000 dólares, con un margen de ganancia llamativamente bajo si se consideran los costos de obra y comisiones.
El propio Feijoo admitió que fue quien organizó toda la maniobra, utilizando a las jubiladas —entre ellas su madre— como titulares formales de la operación. También reveló que inicialmente ofreció el inmueble en 300.000 dólares, pero que Adorni aseguró no poder afrontar ese monto y propuso un esquema de pago alternativo.
Fuente: La Insuperable