El trágico episodio ocurrió este domingo cerca de la desembocadura del río Cosquín. El hombre mantuvo a flote al menor de 7 años mientras su lancha se hundía, pero falleció tras ser rescatado pese a las maniobras de reanimación.
Cerca de las 16:30, la víctima se encontraba navegando junto a dos amigos de 35 años y el niño. Según los reportes, aunque las condiciones cerca de la costa eran aptas para la navegación, el fuerte viento en el centro del lago complicó la estabilidad de la lancha, que terminó semihundida con la proa hacia arriba.
Mariano González, el instructor que acudió al auxilio del grupo, describió la escena como “totalmente crítica”. Al llegar al lugar, se encontró con los tripulantes luchando por mantenerse a flote en medio de gritos de desesperación.
“Un intercambio de vida”
El testimonio del rescatista destaca el gesto heroico del propietario de la embarcación, quien priorizó la seguridad del pequeño por sobre la suya propia:
“El dueño de la embarcación dio la vida para sostener al niño, lo tuvo para que no se ahogara. Fue algo súper traumático; vi el intercambio de vida: el hombre dio su vida para salvar al menor”.
Una vez que el grupo fue subido a la lancha de apoyo, se le practicaron maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar) de manera inmediata. A pesar de los esfuerzos por reanimarlo de todas las formas posibles, los rescatistas no pudieron salvarlo.
Los riesgos del clima
Si bien el instructor señaló que la zona de la bajada pública presentaba buenas condiciones iniciales para prácticas como el esquí acuático, advirtió que las ráfagas de viento en el centro del espejo de agua fueron un factor determinante en el siniestro náutico.