El justicialismo logró inscribir frentes únicos, en la mayor parte de los casos con el sello Fuerza Patria. Sin embargo, no hubo unidad en distritos clave donde persisten las internas o hay disputas con fuerzas locales. Córdoba irá a las urnas en un escenario de tensión en todos los partidos y ruptura del “cordobesismo
Con el reloj electoral en marcha, el peronismo inscribió en la mayor parte del país frentes de unidad para competir en las elecciones legislativas del 26 de octubre , y entre las uniones más resonantes están las de provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma. En esos distritos confluyeron los distintos sectores del justicialismo. No obstante, no se alcanzaron acuerdos en Córdoba, Jujuy, Salta ni Tierra del Fuego, donde persisten las diferencias internas o se consolidan estructuras alternativas.
En la provincia de Buenos Aires, que concentra el 37% del padrón nacional, los diversos sectores que componen el justicialismo –Cristina y Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa, entre otros- alcanzaron un acuerdo y presentaron un frente de unidad Fuerza Patria ante el Juzgado Federal N° 1 con competencia electoral.
Córdoba: se rompe el cordobesismo
Córdoba fue uno de los escenarios más turbulentos en el cierre de alianzas rumbo a las elecciones de octubre, ya que las principales fuerzas protagonizaron duras internas. A la insólita ruptura del oficialismo local, con la fuga de la diputada Natalia de la Sota, se suma la pelea entre las tribus de la Unión Cívica Radical (UCR) y los fallos judiciales contra la intervención del PRO vernáculo, ordenada por Mauricio Macri. La Libertad Avanza (LLA) reunió a aliados y jugará por su cuenta.
La provincia mediterránea pondrá en juego nueve bancas en la Cámara de Diputados: tres de la UCR, tres de Encuentro Federal, dos del PRO y una de Unión por la Patria (UP).
En espejo a Santa Fe, el gobernador Martín Llaryora estrenará el sello Provincias Unidas, que comparte con sus pares Maximiliano Pullaro, Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), como una apuesta a romper la polarización entre Javier Milei y el kirchnerismo. La principal hipótesis es que la boleta la encabezará su antecesor, Juan Schiaretti, en una fuerte jugada para plantar bandera ante la avanzada libertaria.
Dispersión en el peronismo y judicialización en el PRO y la UCR
De la Sota, por su parte, rompió filas con Llaryora y se procuró una aventura propia con “Defendamos Córdoba”, un espacio de una fuerte impronta antimileísta, que busca tender puentes con otras vertientes del peronismo nacional. La diáspora configura un escenario de incertidumbre para el mandatario, que no solo sufrirá el asedio de violetas, amarillos y radicales, sino también una posible dispersión del voto propio.
Dentro de la órbita justicialista, además, se presentará Fuerza Patria, con distintos sectores del kirchnerismo como artífices. En el acuerdo tallaron los diputados nacionales Pablo Carro y Gabriela Estevez, además de Constanza San Pedro, referenta local de Patria Grande, el espacio que comanda a nivel nacional Juan Grabois.
Fuente: Ambito