Los caciques aducen que las modificaciones se reflejarán en una merma de la coparticipación federal. Ruido entre líderes dialoguistas y alerta por una “reforma tributaria encubierta”.
Mientras el oficialismo acelera en búsqueda de respaldos para la reforma laboral, los gobernadores se alistan para la pulseada y le marcan la cancha a la Casa Rosada con advertencias sobre el impacto que los cambios en el impuesto a las Ganancias tendrán sobre la coparticipación federal y, consecuentemente, sobre las arcas locales.
La semana pasada, Diego Santilli activó su nuevo tour federal para reunirse con mandatarios de distintas provincias y aunque hay señales positivas, también es cierto que los jefes provinciales advierten que no votarán a libro cerrado e intentarán meter mano en el texto.
El tema Ganancias es especialmente sensible para las provincias, sobre todo en un escenario de caída de la coparticipación federal y de delegación de competencias en las gestiones subnacionales. Entre los cambios, el proyecto propone bajar las tasas del impuesto a las sociedades: el tramo del 30% al 27% y el tramo del 35% al 31,5%.
Como contó Ámbito, un borrador que giró entre los mandamases da cuenta que solo la caída en la recaudación en ese ítem tendría un impacto negativo neto de 1,6 billones. A la par, un documento elaborado por el peronismo indica que los distritos perderían $1.729.044 millones en 2026.
Fuente: Ambito Financiero