Descuentos agresivos, tasa 0 y bonificaciones millonarias vuelven a escena ante una demanda más débil de lo previsto. El sector reconoce errores de proyección y revive un escenario similar al de 2018.

El mercado automotor argentino comienza a mostrar señales conocidas. En los concesionarios se acumulan unidades, crecen las promociones y las automotrices apelan a descuentos agresivos, financiación a tasa 0 y beneficios adicionales con tal de sostener el ritmo de ventas.
El fenómeno responde a una combinación de factores: proyecciones demasiado optimistas, caída de la demanda y un escenario competitivo más exigente, con la irrupción de nuevas marcas, especialmente de origen chino. Según reconocen fuentes del sector, las terminales “ya están reculando” tras haber sobreestimado el volumen de ventas esperado para el año.
En ese contexto, el presidente de Stellantis, Martín Zuppi, ajustó las expectativas del mercado a 550.000 unidades, por debajo de las 580.000 del año pasado y lejos de las proyecciones iniciales que hablaban de un escenario más expansivo. Es que tras el optimismo del cierre de 2025, este año comenzó a la baja: caída de 9,7% en el acumulado y un mayo para el olvido, con descenso interanual de 25%.
La consecuencia directa es un sobrestock en concesionarios, que obliga a las marcas a desplegar estrategias comerciales cada vez para hacer frente a la baja demanda. Bonificaciones que llegan a cifras muy elevadas, planes de financiación subsidiados y promociones combinadas entre terminales y concesionarios se multiplican en todo el país.
Según pudo saber Ámbito, desde las marcas trabajan en conjunto en un plan comercial para reimpulsar las ventas.
Fuente: Ambito Financiero