Un guía y un grupo de turistas alertaron sobre inscripciones de particulares en las piedras de la cima. El hecho, que ya fue denunciado ante la Agencia Córdoba Ambiente, generó un fuerte repudio en la comunidad de montañistas y ambientalistas.
El pasado domingo, lo que debía ser una jornada de disfrute y conexión con la naturaleza se transformó en un escenario de malestar. Un guía de montaña y un grupo de turistas descubrieron pintadas con mensajes sobre las piedras de la cima del Cerro Champaquí, el punto más alto de la provincia de Córdoba.
El hecho no tardó en trascender y la imagen de las rocas vandalizadas se viralizó rápidamente en redes sociales, despertando el repudio generalizado de la sociedad y de grupos ambientalistas.
Un golpe al patrimonio natural
Para los amantes del trekking y la naturaleza, el Champaquí no es solo una montaña, sino un símbolo de identidad cordobesa. El daño causado generó una profunda tristeza en la comunidad de montañismo.
“Sentimos impotencia”, expresaron referentes del sector, quienes lamentaron que acciones de este tipo sigan ocurriendo en áreas protegidas.
Lo que añade una cuota extra de indignación es que, según los testimonios y los datos que trascendieron, el escrito pertenecería a una mujer oriunda de Santa Rosa de Calamuchita.
Denuncia y búsqueda de responsables
Ante la gravedad del acto, los testigos informaron que ya se radicó la denuncia formal ante la Agencia Córdoba Ambiente, el organismo encargado de velar por la integridad de las áreas naturales de la provincia.
- Estado actual: La denuncia está en curso.
- Sanciones: Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre multas o medidas legales específicas contra la presunta autora.
El llamado a la conciencia
Organizaciones ambientalistas aprovecharon este triste episodio para reiterar la importancia de la educación ambiental. El mensaje es claro: en la montaña, la única huella que debemos dejar es la de nuestros pasos.
Este acto de vandalismo reaviva el debate sobre la necesidad de mayores controles y una vigilancia más estricta en los accesos al cerro para evitar que el patrimonio natural siga siendo blanco de conductas irresponsables.