Con un 34% de avance, la obra sobre la Ruta Provincial S-228 optimizará el tránsito hacia Yacanto, integrará una rotonda estratégica y preservará el histórico puente de 1914 como paseo peatonal.
SANTA ROSA DE CALAMUCHITA – Uno de los destinos más emblemáticos del Valle de Calamuchita se prepara para un cambio histórico en su infraestructura. La construcción del nuevo viaducto sobre el río Santa Rosa ya registra un avance del 34% de ejecución, consolidándose como una intervención clave para redefinir la movilidad en la región.
Detalles técnicos de una obra estratégica
El proyecto está diseñado para soportar el intenso flujo vehicular que caracteriza a la zona, especialmente en el trayecto de la Ruta Provincial S-228. La nueva estructura tendrá una extensión de 57,8 metros de largo y un ancho total de 13 metros. Para garantizar la seguridad y fluidez, dispondrá de una calzada vehicular de 7,30 metros y dos veredas peatonales para el cruce seguro de los transeúntes.
Además del puente, el plan de infraestructura incluye la creación de una gran rotonda de 67 metros de diámetro, pensada para ordenar el tránsito en este nodo crítico. Asimismo, se están ejecutando obras hidráulicas complementarias para mejorar el escurrimiento del río y prevenir inconvenientes ante posibles crecidas.
Respeto por el patrimonio histórico
Un aspecto destacado de la obra es la convivencia entre la modernidad y la historia local. El actual puente metálico, una reliquia arquitectónica inaugurada en 1914, será preservado íntegramente. Una vez que el nuevo viaducto esté operativo, la vieja estructura pasará a tener un uso exclusivamente peatonal.
“Buscamos mejorar la seguridad vial sin perder la identidad del lugar”, señalaron fuentes oficiales, subrayando la importancia de mantener este símbolo del patrimonio de Santa Rosa.
Impacto en el turismo y plazos
La intervención permitirá acompañar el crecimiento sostenido de Santa Rosa de Calamuchita, facilitando la conexión con Yacanto y descomprimiendo el centro urbano durante las temporadas altas de verano e invierno. Según las proyecciones actuales, se espera que la obra esté completamente finalizada en 2025, marcando un antes y un después para la conectividad de todo el valle.