La reforma a la Ley de Glaciares delega en las provincias la potestad para definir la viabilidad o no de proyectos mineros en áreas que estaban protegidas.

El presidente Javier Milei promulgó este viernes la reforma a la ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial, más conocida como la Ley de Glaciares sancionada hace dos semanas en el Congreso de la Nación. Así quedó plasmado en el Decreto 271/2026 publicado hoy en el Boletín Oficial con las firmas del mandatario libertario y de su Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La norma, fuertemente resistida por organizaciones ambientalistas, reduce las superficies bajo resguardo ambiental, habilita la actividad minera en zonas hasta ayer protegidas y otorga mayores competencias a las provincias para la gestión de sus recursos.

De esta manera el gobierno libertario apuesta a fomentar inversiones que impulsen la extracción de cobre y litio.
Quienes apoyaron este cambio legislativo en el Congreso afirman que se busca “destrabar” proyectos mineros que contribuyen al desarrollo energético nacional y se encontraban anteriormente paralizados por la normativa anterior. Según esta postura, las prohibiciones de exploración y explotación quedan ahora únicamente circunscritas a zonas con importancia hídrica comprobada.
La nueva ley establece los presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial “con el objeto de preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos y como proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas a fin de que puedan ser destinados para el consumo humano, para la agricultura, para la protección de la biodiversidad, como fuente de información científica y como atractivo turístico”.