El Intendente presentará un proyecto ante el Concejo Deliberante para suprimir el impuesto al ingreso de mercadería. La medida busca aliviar los costos de los comerciantes y evitar que los cargos se trasladen al bolsillo de los vecinos, sin descuidar los controles de salud pública.
En un movimiento clave para la economía local, el Intendente de la ciudad, Mario Rivarola, anunció que presentará formalmente ante el Honorable Concejo Deliberante un proyecto para suprimir el tributo que grava el ingreso de mercadería al municipio. La medida busca generar un alivio inmediato en los costos operativos de los comerciantes y, principalmente, proteger el poder adquisitivo de las familias.
Menos impuestos, precios más justos
La iniciativa apunta específicamente a la eliminación del tributo de reinspección sanitaria. Según explicaron desde el Ejecutivo, este costo logístico suele trasladarse de forma directa al precio final en góndola, encareciendo los productos básicos de consumo.
“Es fundamental que el Estado municipal tome decisiones concretas que cuiden el bolsillo de la gente y acompañen el esfuerzo de los trabajadores”, remarcó el intendente Rivarola.
Claves de la medida
La gestión municipal hizo hincapié en que esta decisión política no es aislada, sino que responde a tres ejes fundamentales:
- Protección al consumidor: Evitar que los costos impositivos disparen la inflación local.
- Apoyo al comercio: Reducir la carga económica sobre quienes ingresan mercadería a la ciudad.
- Compromiso asumido: Cumplir con las promesas de campaña de priorizar el bienestar de la comunidad.
Seguridad sanitaria garantizada
Ante las posibles dudas sobre el impacto en la salud pública, desde el municipio fueron tajantes: la eliminación del cobro no implica el fin de los controles. Los mecanismos de inspección sanitaria continuarán vigentes y con la misma rigurosidad de siempre. El objetivo es lograr un equilibrio donde se garantice la salubridad de los alimentos sin que ello represente una carga financiera innecesaria para el vecino.
Con este proyecto, la administración de Rivarola busca consolidar un modelo de gestión que prioriza el desarrollo económico local y la justicia social en un contexto económico complejo. Se espera que el Concejo Deliberante trate la nota en las próximas sesiones para dar curso legal a la supresión del tributo.