La tensión en Medio Oriente dispara el petróleo, endurece las condiciones financieras globales y suma presión sobre la inflación local. Este lunes habrá operaciones limitadas en el mercado sin liquidación y el martes será feriado.

Las crecientes tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel vuelven a instalar una pregunta central: si el conflicto está cerca de buscar una tregua o si, por el contrario, aún tiene margen para escalar. En ese contexto, Irán parece haber identificado un punto crítico de presión sobre la administración de Donald Trump: el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
De acuerdo con estimaciones de la BBC, el tráfico diario en esa ruta marítima se desplomó cerca de un 95% desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, profundizando el impacto sobre el mercado energético global.
El mundo se pone difícil para la Argentina
El escenario financiero internacional comenzó a reconfigurarse: se redujeron las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, aumentaron los rendimientos a nivel global y se intensificaron las presiones inflacionarias, en un contexto donde la energía es el principal canal de transmisión del shock. Al mismo tiempo, continúa la venta de acciones en Estados Unidos y los inversores se refugian en el dólar, que acumula una suba de más del 6% en las últimas semanas. La pregunta que empieza a tomar fuerza es: ¿Está puesto en precios una escalada mayor del conflicto?
“El mercado internacional no quita su mirada de Medio Oriente: cualquier novedad que impacte sobre el suministro esperado de hidrocarburos y commodities se refleja rápidamente en los precios. En este contexto, el mercado ya no descuenta recortes de tasas por parte de la Fed este año, por las presiones sobre los precios domésticos en EEUU derivadas del conflicto. Esto implicaría, de persistir, tasas más altas en la curva estadounidense, con el agregado de que las dudas respecto al programa fiscal de Trump ya limitaban bajas en el tramo más largo. Esto impacta sobre emergentes y renta fija internacional y, en el caso de Argentina, implicará redoblar esfuerzos domésticos si se pretende emitir deuda en el exterior”, señaló Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.
Dicho esto, y como señaló la semana pasada el ministro Luis Caputo, la Argentina no saldrá a los mercados internacionales, en una decisión que luce prudente frente a la magnitud de la escalada en Medio Oriente. Sin embargo, el mercado ya comienza a mirar más allá. Para 2027, el Gobierno enfrentará vencimientos por hasta u$s23.000 millones, según estimaciones de GMA Capital, que incluyen compromisos de Bopreal y pagos de capital al FMI por alrededor de u$s3.000 millones.
Fuente: Ambito Financiero Noticias