La entidad europea presidida por Aleksander Čeferin tiene decidido insistir en la organización de la final entre el campeón de la Eurocopa y Argentina, ganador de la Copa América. En estas horas deberían responder a la contrapropuesta de AFA y Conmebol. A 13 días, cualquier demora empuja a la suspensión.

A menos de dos semanas de la fecha estipulada para la Finalissima, el duelo entre el campeón de Europa y la Selección Argentina, campeón de América, está inmerso en la incertidumbre. Con la sede de Qatar descartada (aún informalmente), desde España aseguran que la UEFA insistirá en la organización del partido y, ante la negativa de AFA del Santiago Bernabéu como sede, evaluarán la contrapropuesta con el afán de llegar a un acuerdo cuanto antes. Sin embargo, a esta hora la chance de la postergación sería la más viable.
A la espera de una definición, medios españoles consignan que la intención de la entidad presidida por el ruso Aleksander Čeferin es sostener el duelo que reedita la vieja Copa Artemio Franchi. A esta altura, lo que deben decidir es si aceptan mudar el partido a Italia, Inglaterra o Portugal, aunque tienen sobre la mesa otra posibilidad.
La UEFA, junto a la Real Federación Española de Fútbol, buscan soluciones a contrarreloj. La primera que propusieron, que fue llevar el partido al Santiago Bernabéu, se encontró con un no rotundo desde la AFA de Claudio Tapia, quien ironizó con hacerlo en el Monumental. Por eso, evalúan incluso la posibilidad de disputar la Finalissima a ida y vuelta, algo que parece inverosímil; si cuesta organizar uno, coordinar dos partidos suena imposible.
Aunque sostienen a la cancha de Real Madrid como alternativa, aseguran que hasta último momento pelearán por encontrar una sede que permita disputar el partido entre España y Argentina. Además de tener rango de título oficial, este torneo es la última posibilidad concreta de ambas selecciones de disputar un partido contra un rival de fuste antes de la Copa del Mundo.
La fecha y sede originales de la Finalissima eran el 27 de marzo en el Estadio Lusail, en Doha, Catar. Debido a los conflictos bélicos actuales en Medio Oriente, el partido se mudará, pero no hay todavía un escenario designado. A apenas 13 días del día elegido y de la ventana FIFA, aunque UEFA y Conmebol trabajen para mantener la copa a flote, cada vez es más difícil imaginar una solución.
Fuente: TyC Noticias