El Presidente habló en Asamblea Legislativa con aparente poco interés por parte de los argentinos.

La expectativa por el discurso de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias de este domingo 1 de marzo parece haber encontrado un techo difícil de perforar, en sintonía con su caída genera de la imagen y la pérdida de interés de la audiencia ante la falta de propuestas o anuncios concretos.
A pesar del despliegue mediático y el clima de tensión política, el interés del público en la televisión abierta y el cable mostró señales de agotamiento: la cadena nacional alcanzó apenas picos de 21 puntos de rating, una cifra que sabe a poco para el despliegue del Ejecutivo, y teniendo en cuenta la suma de todas las señales que transmitieron en simultáneo.
El número final quedó apenas 2 puntos por encima de los casi 19 registrados en marzo de 2024, cuando Milei inauguró su primer ciclo legislativo. Teniendo en cuenta el contexto de crisis internacional y las internas gubernamentales que marcaron la previa, el incremento marginal del encendido sugiere que el formato del discurso presidencial ya no genera la curiosidad disruptiva de sus comienzos.
Parte de la audiencia, además, se fue por medios de streaming y canales de YouTube, según los diferentes informes.