A través de un decreto de la AABE, el Ejecutivo desafectó más de 232 hectáreas del complejo cordobés. La medida habilita futuras ventas o concesiones de los hoteles y bungalows, en el marco del plan de racionalización de bienes del Estado.
En un paso decisivo hacia la reestructuración del patrimonio público, el gobierno de Javier Milei oficializó la desafectación de un sector estratégico de la histórica Unidad Turística Embalse, en la provincia de Córdoba. La decisión, plasmada en la Resolución 2/2026 de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), declara “sin destino” una superficie de más de 2,3 millones de metros cuadrados en la costanera del lago homónimo.
Un giro en la administración patrimonial
Desde el punto de vista administrativo, declarar un inmueble como “innecesario” o “sin destino” es el paso legal previo para que el Estado pueda desprenderse de él. Si bien la resolución no implica una venta automática inmediata, deja el camino libre para que el Poder Ejecutivo avance en procesos de enajenación, concesión, licitaciones o transferencias a privados.
Hasta el momento, estas tierras se encontraban bajo la órbita de la Secretaría de Turismo y Ambiente y de la Administración de Parques Nacionales. Según el documento oficial, los organismos actuales deberán mantener la custodia y el resguardo de las instalaciones hasta que se determine su destino final.
Infraestructura en juego
El complejo de Embalse es uno de los máximos referentes del turismo social en el país. La superficie desafectada comprende una vasta infraestructura que incluye:
- Siete hoteles masivos y más de 50 bungalows (entre ellos el Nº 51, antes asignado a Parques Nacionales).
- Un complejo de piletas y servicios generales.
- Museos, infraestructura deportiva, áreas recreativas y religiosas.
La medida se enmarca en la política nacional de racionalización y optimización del patrimonio inmobiliario, bajo la premisa de reducir gastos y dinamizar activos que el Gobierno considera subutilizados por la administración pública.
Las áreas protegidas
A pesar del alcance de la medida, el decreto establece excepciones puntuales por su valor ecológico y técnico. Quedaron fuera de la desafectación la Reserva Natural Educativa Cerro Pistarini y una servidumbre administrativa de electroducto, que permanecerán bajo estricto control estatal.
Con esta resolución, el futuro del gigante de Calamuchita entra en una nueva etapa, marcada por la posibilidad de una gestión privada que cambie definitivamente el perfil del histórico predio ribereño.