El presidente Milei está convencido que todo marcha de acuerdo al plan y que las criticas a su gestión obedecen a “operaciones de la oposición en compliciadad con buena parte de los medios de comunicación”. La directiva es resistir y contraatacar. Preocupación entre los inversores por la situación política en momentos en que se deteriora el salario.

Javier Milei está convencido de que los ataques que sufre su gestión en distintos frentes son consecuencia de planes de la oposición, asociada con buena parte del periodismo, para perjudicar a su Gobierno, según se señala en la Casa Rosada.
Engloban en estos ataques a las críticas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el caso $Libra y los cuestionamientos por los créditos otorgados por el Banco Nación a funcionarios del Poder Ejecutivo y legisladores allegados al oficialismo.
Por esta razón argumentan que la decisión del presidente es “resistir”. Y como muestra de “unidad”, este lunes se realizará una reunión del gabinete de ministros en la casa de Gobierno presidida por Milei con la compañía de Adorni.
Turbulencias
Sin embargo, la decisión de los hermanos Javier y Karina Milei de sostener a Adorni abre el riesgo de que el Gobierno ingrese en una zona de “turbulencias”, según advierten analistas.
Evalúan que el peligro para los libertarios es la eventual pérdida en el sustento social a sus políticas -que ya están empezando a mostrar las encuestas-.
Viejos funcionarios de la Casa Rosada comentan que la gestión encabezada por Javier Milei está sufriendo una “enfermedad”, que ya padecieron otros gobiernos, consistente en “encerrarse con un discurso épico”
En el entorno íntimo del primer mandatario dicen que “Milei no acepta la existencia de internas dentro de su gabinete y suele acusar que son inventos de la prensa y la oposición”.
La actitud del oficialismo deja de lado una cuestión elemental para los observadores externos: que hasta el momento Adorni no ha sido capaz de explicar en público su nivel de gastos a partir de su sueldo en blanco (hasta el año pasado y por dos años, estuvo congelado en unos 3 millones de pesos mensuales, recién a partir de enero último pasó a percibir cerca de 7 millones).
Y con explicaciones que fueron calificadas de “inconsistentes”. Por ejemplo, trascendió que adquirió un departamento en una de las zonas más caras del barrio capitalino de Caballito por el equivalente de 1.000 dólares el metro cuadrado, cuando según los agentes inmobiliarios, los precios de mercado no bajan de 2.500 dólares.
Fuente y foto: Ambito Financiero