El tratado “asegura un acceso significativo al mercado (argentino) para las exportaciones agrícolas e industriales de Estados Unidos”, expresaron oficialmente desde la Oficina del Representante Comercial del país norteamericano.

Como se informó, el canciller Pablo Quirno por nuestro país y el titular de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, su sigla en inglés), Jamieson Greer, firmaron este jueves el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre ambas naciones, celebrado por la gestión mielísta como su “mayor logro” diplomático y económico, muestra irrefutable de la “inserción” argentina en el principal mercado occidental.
Desde el gobierno sostienen el que pacto binacional servirá para “promover un crecimiento a largo plazo, ampliar las oportunidades y crear un entorno transparente y basado en normas para el comercio y la innovación”, según aseguraban funcionarios libertarios de primer orden, desde el canciller Quirno hasta el ministro Luis Caputo y el mismísimo Presidente, entre muchos otros que siguen brindando con copas de champán.
En Estados Unidos saben por qué celebran el pacto
Sin embargo, a primera lectura del texto, el acuerdo bilateral parece tener mayores beneficios para el país del norte, cuyas políticas contrastan con las del nuestro: mientras el gobierno anarcocapitalista abre el mercado nacional a los productos extranjeros casi sin restricciones, la administración republicana impone medidas proteccionistas para su economía, con la vista puesta en recolonizar América Latina.
Y así lo ratifica la propia Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos mediante un posteo en X que Milei no tuvo la mínima vergüenza de repostear. En esa publicación oficial, se muestra una imagen de nuestro país, encabezada por el título “Argentina ofrece acceso preferencial al mercado para las exportaciones estadounidenses”, y se destaca el “acceso significativo” que productos estadounidenses tendrán al mercado local una vez que se ponga en marcha el acuerdo.
esto presupone para los próximos meses una invasión de artículos y productos desde los Estados Unidos en perjuicio de la industria y el empleo argentinos, tan castigados por la gestión libertaria; incluso en desmedro del sector agropecuario que la apoya casi sin límites.
Fuente: Minutouno