El nuevo formato reduce al mínimo el tamaño del local, elimina las cajas tradicionales y apuesta por el autocobro como eje del negocio.

Una importante cadena de supermercados puso en marcha en la ciudad de Buenos Aires un nuevo formato de tienda de cercanía, caracterizado por su tamaño reducido, la ausencia de cajeros y el uso exclusivo de cajas de cobro automáticas. Se trata de una reconversión de una sucursal tradicional, que fue achicada para dar lugar a un local mucho más compacto y orientado a compras rápidas.
Se trata de Coto, con un flamante punto de venta que funciona en el barrio de Balvanera, donde antes operaba un supermercado de grandes dimensiones. Ahora, el espacio se transformó en una tienda de pocos metros cuadrados, con góndolas perimetrales, un pasillo central y un surtido acotado pero variado, que incluye productos de almacén, bebidas, artículos de limpieza y una pequeña sección de frutas y verduras.
La principal novedad pasa por el sistema de pago: no hay cajas atendidas por personal, sino únicamente terminales de autocobro, en las que el cliente escanea los productos, elige el medio de pago y finaliza la compra de manera autónoma. El esquema replica el modelo que ya funciona en algunas sucursales grandes, pero llevado ahora al corazón del formato.
En la empresa explicaron que el local mantiene las promociones vigentes del resto de la cadena y que el objetivo es optimizar costos operativos y adaptarse a un consumidor que prioriza rapidez y cercanía. La sucursal de mayor tamaño que funcionaba previamente en el lugar fue reconvertida en un centro logístico, destinado al armado de pedidos online y al sistema de retiro en tienda.
En cuanto al personal, indicaron que no hubo despidos y que los trabajadores fueron reubicados en otros locales de la cadena dentro de la ciudad.
Fuente: Ambito Financiero noticias