El fuego afecta a las regiones de Ñuble y Biobío, donde las altas temperaturas y los fuertes vientos agravaron la emergencia. El gobierno declaró el estado de catástrofe y no descarta decretar un toque de queda.
Al menos 16 personas murieron y más de 50.000 debieron ser evacuadas en el sur de Chile como consecuencia de los feroces incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Bio Bio, en una de las emergencias más graves de los últimos años.
El fuego se inició el sábado y avanzó rápidamente sobre distintas localidades ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, según confirmó el ministro de Seguridad, Luis Cordero. Las altas temperaturas y los fuertes vientos agravaron la situación durante la madrugada, lo que permitió que las llamas se expandieran sin control y destruyeran poblaciones enteras.

“Todas las víctimas fueron encontradas dentro de sus casas y las autoridades están pidiendo que los vecinos evacúen de inmediato”, detalló la periodista chilena Sofía Martínez en diálogo con medios argentinos. Además, advirtió que el escenario es crítico y que se teme que el número de víctimas fatales aumente con el correr de las horas.

En esta línea habló el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, que precisó que más de 3.700 bomberos trabajan en el combate contra las llamas: “Estamos enfrentando un cuadro complejo”, remarcó.
Por su parte, el presidente Gabriel Boric anunció la declaración del estado de catástrofe en las regiones afectadas: “Ante los graves incendios en curso he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Bio Bio. Todos los recursos están disponibles”, expresó en la red social X.
Fuente: Minutouno