Pese a que se registraron acumulados de hasta 83 mm en las cuencas altas, el sistema de monitoreo confirma que los niveles de los cauces permanecen bajo control y sin riesgo de desbordes inmediatos.
Los registros pluviométricos de las últimas 12 horas han revelado una notable disparidad climática en la región. Mientras que la zona de Tres Árboles recibió un importante caudal de agua, hacia el sur del valle las precipitaciones fueron escasas o nulas, confirmando la influencia de la orografía serrana en la distribución de las tormentas.
Los datos: lluvia desigual en el territorio
El reporte oficial destaca que el mayor acumulado se concentró en el sector norte y en las cuencas altas. Los números más relevantes del período son:
- Tres Árboles: 83 mm (el registro más alto).
- Río Tabaquillo: 41 mm.
- Río San Miguel: 36 mm.
- Santa Rosa: 17 mm.
En contraposición, puntos estratégicos como el Cerro Champaquí, Unión de los Ríos y Seminario no registraron precipitaciones en este último monitoreo, evidenciando lo focalizado del fenómeno meteorológico.
Estado de los ríos: sin alerta de crecidas
A pesar de los volúmenes de agua caídos en puntos específicos, los técnicos de monitoreo llevaron tranquilidad a la población al confirmar que no hay riesgo inmediato de desbordes. Los niveles actuales se mantienen dentro de los parámetros normales:
- Río San Miguel: Registra una altura estable de 1.20 metros, tras haber alcanzado su pico máximo al mediodía.
- Río Tabaquillo: Se encuentra en fase de bajante con 1.21 metros (su pico fue de 1.37 metros a las 11:09 hs).
- Unión de los Ríos: Mantiene un nivel estable de 1.40 metros.
Recomendaciones y pronóstico
Los especialistas recuerdan que la inestabilidad podría persistir en las próximas horas. Debido a que las condiciones en zona de montaña pueden cambiar de forma repentina, las autoridades emitieron una serie de precauciones:
- Consultar reportes oficiales antes de acercarse a ríos o arroyos.
- Evitar actividades en caminos de montaña si se observan nubes densas en las altas cumbres.
- Mantener la precaución, ya que el monitoreo de las cuencas sigue activo de forma permanente.
“Esta variabilidad es común en nuestros sistemas de tormenta; la montaña decide dónde cae el agua, por eso es vital el seguimiento en tiempo real”, destacaron los técnicos a cargo.